ESTA LEGISLATURA DEBE HACER HISTORIA

– María Dolores Del Río, Diputada local Sonora. 19 de septiembre de 2018.

Esta legislatura debe hacer historia, ya es parte de la historia de Sonora y México. Todos los diputados debemos estar a la altura de lo que los ciudadanos esperan de nosotros.

Llego como diputada de Movimiento Ciudadano, respaldada por el voto de 65 mil sonorenses que deseaban tener representantes ciudadanos en este Congreso. 107 mil eligieron por Movimiento Ciudadano para gobernar las ciudades. Si hago mención a esto es porque a ellos quiero decirles que Movimiento Ciudadano estará solo del lado de la gente, de las personas. Representaremos en este Congreso las causas de los sonorenses. Seremos los ojos y la voz de los ciudadanos.

¿Qué dijo la gente en las urnas? ¿Cuál fue el mensaje que nos dieron al votar? Queremos que cambie México. Queremos que se detenga la corrupción, que no haya impunidad política, queremos austeridad en el gasto público. 

“Y es el Congreso, la base para la transformación de Sonora”.

La gente cuando habla de cambio no se refiere a que se cambie por encimita, la gente está harta de la corrupción, de la impunidad, del despilfarro, pero sobre todo está harta de la simulación. Como Movimiento Ciudadano quiero compartir con ustedes la agenda que propondré en estos tres años:

Primero, para combatir la corrupción y la impunidad política necesitamos cambiar las reglas de fondo, para que la justicia tenga los elementos necesarios para castigar al político corrupto.

Cuando hablamos de austeridad no solamente es pensar que recortamos si no a donde se va el recurso que se ahorra. Porque las personas quieren que la transformación de México alcance para transformar sus vidas. Esta semana presentaré una propuesta de Ley de Austeridad Municipal y Estatal.

Y cuando hablamos de darle el poder a los ciudadanos es abrir realmente la puerta a la participación de los ciudadanos. Ya hay una Ley de participación ciudadana pero las herramientas de participación nos son vinculatorias. A eso me refiero cuando hablo de simulación, leyes que se hacen para presumir y no para cambiar a Sonora.

Transformar a nuestro País pasa por respetar el pacto federal, este pacto que reconoce la importancia de sus entidades, pero también de sus municipios.

El pacto federal no se puede entender si no hay un respaldo al municipalismo. La reforma al artículo 115 constitucional en 1999 que reconoció a los municipios como órgano de gobierno en la constitución fue un avance que no se continuó con nuevas reglas que otorgaran mayores facultades a los ayuntamientos, y transparencia en sus gastos y decisiones.

Hoy a este Congreso le propongo que analicemos la situación de los municipios en Sonora. Son los gobiernos más cercanos a los ciudadanos y quienes tienen la responsabilidad de resolver las necesidades de los ciudadanos: la limpieza, la recolección de basura, mantenimiento de las calles, los parques, la prevención de la seguridad pública. El deterioro de lo que hoy viven los gobiernos municipales se refleja en las condiciones de las ciudades y los pueblos de Sonora. La mala prestación de los servicios públicos, el deterioro de las calles, la inseguridad que se vive nos obliga tomar decisiones.

Esta legislatura deberá revisar si se permite seguir endeudando a los municipios. Esta legislatura deberá revisar si se seguirá aprobando la privatización de los servicios públicos, que aun cuando hay quienes dicen que no es deuda, terminan comprometiendo los recursos más allá de una administración y no han sido la solución a los problemas. Entre los municipios más endeudados del País se encuentran Hermosillo, Nogales, Guaymas, Cajeme. Los gobernantes municipales que acaban de asumir su responsabilidad se encontraran en algunos casos con adeudos de más de tres meses de pago a trabajadores como es el caso de Empalme y Puerto Peñasco. La privatización de los servicios no dio el resultado prometido, ni en Hermosillo con la concesión de alumbrado público ni con la recolección de basura en Guaymas y Agua Prieta.

Se perdió el sentido de los gobiernos municipales, cedieron su responsabilidad y contrario a lo que ofrecieron, tenemos gobiernos obesos, con finanzas públicas muy debilitadas. Es urgente que esta legislatura recupere el sentido municipalista y cree las bases del sistema municipal anticorrupción siguiendo la tendencia nacional y estatal.

Hay una razón más poderosa: A México no sólo se le va a cambiar de arriba hacia abajo. También se cambia de abajo hacia arriba. Desde lo local.

A Sonora lo debemos de cambiar fortaleciendo sus regiones. Hoy la dinámica económica, ha generado la migración de los pueblos a unas cuantas ciudades. Hermosillo se ha convertido en la principal ciudad receptora, con los problemas que eso implica.

Debe haber un replanteamiento en las inversiones para generar trabajo y bienestar en un mayor número de municipios, o en todos. Y apoyar con la misma intencionalidad que hoy se apoya a los grandes inversionistas, a los emprendedores y microempresarios sonorenses, esos jóvenes y adultos que todos los días asumen el riesgo de hacer crecer la economía de Sonora y que hoy representan alrededor del 78% de los empleos en nuestro estado. Pero al no contar con políticas económicas y fiscales que los incluyan el 60% de estos cierran a los 2 años.

El estancamiento de Sonora se refleja en su conectividad, lo que a los municipios son sus baches, al estado son sus carreteras. Y el caso extremo y vergonzoso son las condiciones de la carretera internacional que ha trascendido varias administraciones y no se concluyen los trabajos. Esta legislatura, está obligada a exigir, por la seguridad de quienes la transitamos, por los viajeros que la recorren, por la economía del estado y del país, que la terminen. No es sólo si cuesta o no, ese es otro tema, es que la carretera habla de la situación de un estado ante los de dentro y los de fuera. Hoy habla muy mal.

“Transformar Sonora es replantear la visión y los objetivos del estado. Y el Congreso, esta legislatura puede ser determinante en ello”.

Ninguna región debe estar por encima de otra. La riqueza de Sonora está en su pluralidad cultural, étnica, y social. Y esta legislatura debe reconocer esa heterogeneidad en el momento de tomar decisiones.

En Sonora debemos construir juntos un nuevo acuerdo social. Temas como el agua, no deben ser motivo de conflictos o desunión. Necesitamos que ninguna región crezca a costa de otra, y encontrar soluciones en conjunto. No unilaterales. Son muchas las ciudades y los pueblos que tienen problemas de agua, pero en Hermosillo y Cajeme nos hemos enfrentado por ello. A mis compañeros diputados de Cajeme y a los de Hermosillo les propongo sentarnos a construir ese nuevo acuerdo social que nos permita que ambas ciudades crezcan y sean polos importantes de desarrollo. Que esta legislatura sea el promotor de ese acuerdo que los gobiernos han sido incapaces de promover y realizar.

Lo más valioso de nuestro estado es su gente, los hombres y las mujeres que tenemos fama de esforzados, francos, directos, trabajadores, alegres. Históricamente hicimos producir un desierto, un tiempo fuimos el granero de México; aquí hay talento, creatividad, capacidad de innovación. Y es pensando en las personas que debemos analizar las decisiones que tomemos en este Congreso. Que los talentos encuentren en Sonora su espacio para producir y crecer.

La educación, el deporte y la cultura son motores indispensables para la libertad y la convivencia. Pero la cultura, en específico, ha sido en nuestro país un tema menor, y en Sonora mucho más, cada vez que hay que recortar presupuestos, lo primero que se recorta es la cultura. Una visión muy pequeña si queremos hablar de transformación.  A pesar de eso, los talentos sonorenses en la danza, la música, la pintura, el teatro y la escritura son reconocidos a nivel nacional e internacional. Promover la cultura puede ser tan valiosa como motor de transformación social, como una nueva propuesta de desarrollo económico, como prevención del delito. Apostar a la cultura es apostar a un futuro mejor para las siguientes generaciones. A esta legislatura le propongo que no permitamos más recortes a la cultura y a la promoción de las artes.

Para terminar, es importante hablar del papel que tendremos como legisladores en el tema de seguridad pública. Qué leyes hacen falta revisar, reorientar, para darle a los encargados de vigilar y de hacer justicia, las herramientas suficientes para prevenir y castigar el delito. Y en este tema de la seguridad no podemos olvidar la problemática especifica que viven y sufren muchas mujeres. No olvidemos que lo personal es político.

La Constitución Política de Sonora aún habla en su artículo 1, de los derechos del Hombre, es apremiante homologar nuestra constitución a la federal, a y las convenciones internacionales, modificar para hablar de personas. Los derechos humanos corresponden a todas las personas, no sólo a los hombres.

El voto de Movimiento Ciudadano es para cumplirle a los sonorenses. Aquí está mi voto para responder a la expectativa puesta en nosotros. Sin miramientos, sin mezquindades, sin chantajes.

Que la palabra transformación no sea un slogan de campaña. Que sea un objetivo al cual ir. No es una tarea fácil, ni decisión de una sola persona, o de un solo equipo. Requiere de los que estamos aquí y de los ciudadanos que nos observan.

Para mi es un honor estar en esta legislatura. Es un honor estar del lado de los ciudadanos. Y por ello me atrevo a decir, que a Sonora, no sólo hay que transformarlo, hay que refundarlo.