SOÑAR QUE SE PUEDE

La cultura. Por María Dolores Del Río. Colaboración para el Sol de Hermosillo

Quiero más cultura en Sonora, porque la cultura es desarrollo, es libertad, es alegría, es nostalgia, es democracia.

Y lo mejor de esto es que en nuestro estado lo que hay es talento, capacidad de innovación, y muchos jóvenes que no se cansan de ocupar teatros y espacios para mostrarlo, que escriben y pintan lienzos y paredes, que danzan y hacen cine, que entonan desde música popular hasta ópera, rock, jazz, y que hacen vibrar escenarios con la interpretación de los instrumentos musicales.

Quiero además que Sonora se reconozca en el ámbito nacional por sus creadores, sus promotores, su identidad, su patrimonio. Que no nos vengan a repetir esa dichosa frase de José Vasconcelos, que por cierto no la encontré en el buscador de internet, que dice que en Sonora “se acaba la cultura e inicia la carne asada”; que lo de la carne asada es cierto, más no lo otro.

Aquí donde comemos carne asada, tortillas de harina, coyotas, guacabaqui, machaca y cazuela, también hacemos cultura todos los días, y tenemos patrimonio histórico para presumir a los turistas, y una identidad que nos viene de nuestras etnias, de los misioneros, de los que llegaron de fuera a sembrar en el desierto; tenemos una cultura que nos viene de todos los que con su presencia forjaron nuestra historia.

Sólo falta creernos que Sonora puede convertirse en un estado donde la cultura genere economía, turismo, muchos visitantes por sus festivales, los que ya existen y los que podemos inventar.

Construir un gran proyecto incluyente, que apoye fuertemente a los artistas locales, que los hay tan buenos o mejores que los que se invitan de fuera; que se muestre el mapa de nuestro patrimonio y que para llegar a cada lugar tengamos las carreteras adecuadas, los espacios para comer y pernoctar, y seguridad para transitar; que las artesanías de las etnias estén protegidas para fortalecer su economía. Que se rescaten los centros históricos de las ciudades porque el centro histórico es el corazón de una ciudad.

No se pueden negar los esfuerzos institucionales y particulares que se han hecho hasta hoy, pero también es cierto que igual que se avanza se retrocede cuando no hay continuidad entre una administración y otra. Hay gobiernos municipales y estatales que le apuestan con más fuerza, y otros que el rubro de cultura es una carga presupuestal.

Pero es muy sencillo, si tomamos como referencia lo que publica el INEGI en la cuenta satélite de la cultura 2016, el sector cultural representó en nuestro país el 3.3% del PIB, (nada despreciable), te puedes imaginar lo que podríamos lograr en Sonora si se convirtiera en un eje transversal que cruzara desarrollo social, educación y economía?

 Yo sí me lo imagino. Y en mi imaginación Sonora se engrandece, se ilumina, se observa en el mapa nacional, como destino imprescindible.